A la ceguera convencidos ojos.
Su –“un
enigma es brotar
puro”- su
recuerdo de
flotantes torres de Hölderlin, de gaviotas
revoloteadas.
Visitas de carpinteros ahogados con
estas
palabras sumergiéndose:
Si viniera,
si viniera un hombre,
si viniera un hombre al mundo, hoy, con
la barba de luz de
los patriarcas: debería,
si hablara de este
tiempo,
debería
sólo balbucir y balbucir,
siempre-, siempre-,
así así.
(Pallaksch, Pallaksch)
En La rosa de nadie , 1961
(Traducción de José Luis Reina Palazón)
" ... cayó la mortaja hecha noche; la luna apenas si puede con su linterna sobre la bruma. Es la hora en que los sueños salen a caminar por los muelles... Él respira y construye el espejo de nuestras miserias y nuestras grandezas, aquellas que dejamos de lado cuando debemos enfrentar su furia; así y todo, nos ha sido dada la forma adecuada para saludarlo como un fruto de la memoria..." Fragmento de papel hallado en una botella, luego de la tempestad. Sergio Pravaz
El nacimiento de Cifar
Hay una isla en el playón,
pequeña
como la mano de un dios indígena.
Ofrece frutas rojas
a los pájaros
y al náufrago
la dulce sombra de un árbol.
Allí nació Cifar, el navegante,
cuando a su madre
se le llegó su fecha, solitaria
remando a Zapatera.
Metió el bote en el remanso
mientras giraban en las aguas
tiburones y sábalos
atraídos por la sangre.
Pablo Antonio Cuadra
playa
los poemas marinos acelerarán la llegada del verano
miércoles, 19 de enero de 2011
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